¿Cuál es la altura óptima para que un gato se caiga de una ventana y sobreviva? No un primer o segundo piso, sino... un séptimo o más alto.
Todos hemos oído alguna vez lo de que los gatos tienen siete vidas por ser tan ágiles y flexibles ante una caída. Obviamente sólo tienen una; al caer, tienen la facilidad de darse la vuelta en el aire y modificar su centro de gravedad. Cuando arquean su cuerpo, hacen que el centro de masas queden entre su panza y la patas, por lo que lógicamente caerán de pie.
Si un gato cae desde un segundo piso, o desde un tercero, es probable que no tenga tiempo de girarse adecuadamente. Pero si se cae de un séptimo o de un octavo, tendrá tiempo de darse cuenta de lo que ocurre, reaccionar, y preparar la caída.
¿Y si cae desde un piso 14? Pues a partir del séptimo piso, prácticamente da igual de qu éaltura caiga, porque el rozamiento con el aire impedirá que el animalito adquiera demasiada velocidad. Todos los cuerpos que caen en una atmósfera tienen una velocidad terminal (velocidad máxima que se puede adquirir en caída libre por la acción del rozamiento con el medio). Esto es fácil de imaginar si pensamos en un barco hundiéndose en el mar: Se hundirá a una velocidad máxima, y no continuará acelerado infinitamente.
Pues para cuerpos en el aire ocurre lo mismo. En el caso de los gatos, esta velocidad es de 100 km/h, y por el rozamiento con el aire no pueden superarla en caída libre. Así, en realidad da lo mismo que se caigan de un octavo o de una planta 25, porque un gato no se mata a esa velocidad.
Esto es bastante común, y la velocidad terminal es la razón por la que muchos animales sobreviven cualquier caída: arañas, ratones, hormigas... Desgraciadamente para nosotros, nuestra velocidad terminal es muy elevada, cerca de 200 km/h, y una caída superior a unos pocos metros conlleva nuestra muerte inmediata.
Nota: Este artículo se ha escrito sin experimentar la caída de ningún gato. ¡No se han dañado animales! :-)
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Un gato en caída libre - ¿Cuándo no se mata?-.
jueves, 20 de mayo de 2010
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Las pupilas azules de Bécquer
miércoles, 8 de julio de 2009
XIIISiempre me ha hecho gracia la rima XIII de Bécquer porque...
Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana,
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul, y cuando lloras,
las trasparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul, y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea,
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.
Gustavo Adolfo Bécquer
¡Las pupilas son negras. Lo que es azul (o cualquier otro color) es el iris!
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¿Absorben los cactus la radiación del monitor?
viernes, 26 de junio de 2009
No especialmente.
Los cactus cerca de la pantalla del ordenador no hacen nada, salvo alegrar un poco la vista y como mucho servir de objeto contundente en caso de pelea laboral.
La radiación es la transmisión de energía mediante ondas electromagnéticas (por ejemplo, la luz, las ondas de radio, las microondas, etc.) o mediante partículas subatómicas. Así, a la primera se le conoce como radiación electromagnética, y a la segunda, radiación corpuscular. Todos los cuerpos absorben en cierta medida radiaciones. ¡Pero absorben las que les llegan directamente, en línea recta!
Dicho esto, no hay más que decir que los cactus no tienen ninguna propiedad que les haga absorber más radiación (electromagnética o corpuscular) que cualquier otra planta o ser vivo. Hay que recordar además que todos los cuerpos que vemos absorben parte de luz: Por eso vemos distintos colores, o por eso los huesos salen más opacos cuando nos hacemos una radiografía.
Además, todos sabemos que la luz y cualquier radiación se propagan en todas las direcciones y a igual velocidad. ¿Cómo podría ser efectivo por tanto un cactus que sólo está situado en una zona muy concreta, y además NO delante de la pantalla? Si al menos el cactus rodease todo el monitor, como un filtro, o lo pusiéramos delante de nosotros… el problema sería que no veríamos lo que escribimos.
El hecho de que un cactus fuera realmente beneficioso cerca de un monitor o pantalla de ordenador implicaría no sólo una especial capacidad para absorber radiaciones, sino que además las atraería desviando su recorrido rectilíneo… ¡Tendríamos un agujero negro de sobremesa, pero con pinchos!
Finalmente, los monitores y pantallas de ordenador, así como los modernos televisores, no emiten radiaciones dañinas, así que cualquier medida es infundada.
En muchos libros y webs de plantas incluso se da la especie más capacitada: Cereus peruvianus, el Myrtillocactus geometrizans. ¿Algún empresario de ventas de plantas se habrá inventado esta leyenda urbana?
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