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Un gato en caída libre - ¿Cuándo no se mata?-.

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Cuál es la altura óptima para que un gato se caiga de una ventana y sobreviva? No un primer o segundo piso, sino... un séptimo o más alto.

Todos hemos oído alguna vez lo de que los gatos tienen siete vidas por ser tan ágiles y flexibles ante una caída. Obviamente sólo tienen una; al caer, tienen la facilidad de darse la vuelta en el aire y modificar su centro de gravedad. Cuando arquean su cuerpo, hacen que el centro de masas queden entre su panza y la patas, por lo que lógicamente caerán de pie.

Si un gato cae desde un segundo piso, o desde un tercero, es probable que no tenga tiempo de girarse adecuadamente. Pero si se cae de un séptimo o de un octavo, tendrá tiempo de darse cuenta de lo que ocurre, reaccionar, y preparar la caída.

¿Y si cae desde un piso 14? Pues a partir del séptimo piso, prácticamente da igual de qu éaltura caiga, porque el rozamiento con el aire impedirá que el animalito adquiera demasiada velocidad. Todos los cuerpos que caen en una atmósfera tienen una velocidad terminal (velocidad máxima que se puede adquirir en caída libre por la acción del rozamiento con el medio). Esto es fácil de imaginar si pensamos en un barco hundiéndose en el mar: Se hundirá a una velocidad máxima, y no continuará acelerado infinitamente.

Pues para cuerpos en el aire ocurre lo mismo. En el caso de los gatos, esta velocidad es de 100 km/h, y por el rozamiento con el aire no pueden superarla en caída libre. Así, en realidad da lo mismo que se caigan de un octavo o de una planta 25, porque un gato no se mata a esa velocidad.

Esto es bastante común, y la velocidad terminal es la razón por la que muchos animales sobreviven cualquier caída: arañas, ratones, hormigas... Desgraciadamente para nosotros, nuestra velocidad terminal es muy elevada, cerca de 200 km/h, y una caída superior a unos pocos metros conlleva nuestra muerte inmediata.

Nota: Este artículo se ha escrito sin experimentar la caída de ningún gato. ¡No se han dañado animales! :-)


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¿Existe el monstruo del lago Ness?

martes, 23 de junio de 2009

Es muy sencillo: Nessie no existe porque no hay alimento suficiente.

Este aspecto es bastante ignorado por los investigadores del misterio. Se supone que es ignorado porque precisa conocer de ciencia (no mucho, seamos sinceros), y está claro que lo que prima es vender revistas más que descubrir cosas o pasarse años estudiando biología. Además, descubrir que Nessie no existe no es muy apasionante en este nuevo milenio necesitado de creencias, ¿verdad?.

El otro día leía en el blog de Ricardo Campos, “Misterioh de la siensia” una entrevista publicada originalmente en el número 4 de Circular Escéptica. La entrevista es con Eduardo Angulo, doctor en Biología y profesor de la Universidad del País Vasco. En la entrevista, centrada en la pseudociencia conocida como criptozoología, tocan el tema de Nessie y sus amigos:

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Ricardo Campo.- ¿Por qué es imposible, ecológicamente, que existan seres como Nessie, el Yeti y otros primos suyos?

Eduardo Angulo.- Ni ecológica ni genéticamente. Desde el punto de vista ecológico, las criaturas criptozoólogicas suelen ser omnívoros o depredadores ubicados en el vértice superior de la pirámide trófica y, por tanto, necesitarían una amplia base de animales y plantas hasta llegar a ellos y eso no ocurre. Por ejemplo, está perfectamente demostrado que el lago Ness no puede alimentar a criaturas del tamaño que se atribuye a Nessie. Desde el punto de vista genético, se necesita, para que sea viable, una población mayor que la que se atribuye a estos monstruos: es curioso, pero nunca se han visto a dos Nessies juntos. Se considera que una población viable desde el punto de vista genético debe tener unos treinta individuos, y para que sea una población con buena salud, unos quinientos individuos. Ningún monstruo llega a tanto; casi siempre son seres solitarios, al estilo del monstruo de Frankenstein.

[nota: negrita mía]

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Me parece un argumento totalmente sencillo a la vez que aplastante.

Añado algo de mi propia cosecha. Conociendo como conozco la cultura británica (inmersión total, 24 horas al día y 7 días a la semana), y sabiendo que en el Reino Unido venden peines a calvos, ¿quién dice que Nessie tenga que existir realmente? ¡Lo que cuenta es que atraiga turistas!.

Otros ejemplos del carácter británico en cuanto a fantasía hecha realidad para beneficio de los nativos son el origen celta de Stonehenge (construido unos 1500-2000 años antes de que aparecieran los celtas en Centroeuropa) o la relación del castillo de Tintagel en Cornualles con el Rey Arturo (El cual aparentemente vivió unos 700 años antes de que alguien pusiera una piedra allí). No importa la realidad, sino lo que la gente quiere creer, aunque en el fondo todo el mundo sepa que es mentira.

La próxima vez que en tu círculo de amistades se hable del monstruo nadador, podrás quedar como todo un experto. Que te hagan caso es otra cosa.

Como siempre, los comentarios son bienvenidos

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"-Chatiiiina...-"

¿Se suicidan los lemmings?

martes, 28 de octubre de 2008

Pues no, la verdad es que no. Es difícil imaginar cómo un animal no racional se puede suicidar, ¿Verdad?. Y sin embargo mucha gente piensa que estos animales corren en grupo para suicidarse en los acantilados de Noruega.

Parece ser que la leyenda urbana surge gracias al documental de 1958 de Disney "White Wilderness", en el que se explica que los lemmings se suicidan para regular su población. Caramba, ni que hubiera un Stalin de los lemmings.

Lo que sucede en realidad es mucho más mundano: Los lemmings se reproducen velozmente, y deben migrar casi de continuo. En Escandinavia a veces llegan a acantilados marinos, y tal es su densidad de población que los que están en primera fila son empujados por los que vienen detrás. En ocasiones no pasa nada pues saben nadar, y de hecho a veces cruzan ríos y pequeños lagos por iniciativa propia, pero si el acantilado es alto... en fin, ya sabemos qué pasa.

El lemming es un animal natural del norte de América y del norte de Europa y Asia. Son roedores que se alimentan de frutos secos y hierbas, y pasa gran parte de su vida construyendo túneles bajo tierra.

Para saber más:

- Artículo sobre los lemming en inglés en Wikipedia

¿Esconden las avestruces la cabeza en un agujero?

lunes, 21 de abril de 2008

No, no esconden la cabeza en un agujero. Ni bajo tierra. Ni en ninguna parte.

El mito aparece al observar su comportamiento: A veces para esconderse se acurrucan posando el cuello y la cabeza a ras del suelo, de tal modo que a cierta distancia pasan desapercibidas como si de un montón de tierra o hierba se tratase. Si el peligro aumenta, simplemente corren o se enfrentan a él.

De hecho, enfrentarse cara a cara a un avestruz no es una idea genial; sus patas les permiten correr a 70 km/h, y si ataca a un humano con ellas, las heridas pueden ser muy graves, pues tienen dos poderosas garras en cada pata que usan para defenderse.

Contrariamente a lo que indica el imaginario popular, el avestruz es un ave originaria de África, no de Australia. Lo que si es cierto es que se comen todo lo que encuentran, especialmente las cosas brillantes. Tragan piedras con el fin de machacar el alimento (su digestión es bastante pesada...).

Para saber más de este ave: http://es.wikipedia.org/wiki/Avestruz

¿Por qué cambian de color los camaleones?

lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Seguro?

No, no cambian de color para camuflarse.

Los camaleones cambian de color según su estado de ánimo, según su actividad sexual, según tengan hambre o miedo... Y no camuflarse; incluso cuando se camufla, normalmente es por pura casualidad.

La manera que tiene el camaleón de pasar despaercibido es no moverse. Puede pasarase muchas horas sin mover en lo más mínimo un sólo músculo, y cuando lo hace, lo hará muy lentamente. Es un animal muy paciente: Simplemente espera a tener a tiro una víctima.

La piel de un camaleón está formada de varias capas con diversas células cromatóforas ("portadoras de luz", literalmente en griego), cada una con una pigmentación distinta en cada nivel. Altarnando el balance entre estas capas se produce la distinta coloración de la piel del camaleón, como si fueran filtros de colores uno sobre otro, que al mezclarse dan una gran variedad de tonos. Y como hemos dicho antes, estas variaciones no tienen como fin el camuflaje.

¿De dónde sale el mito, por tanto? Los registros más antiguos se deben a Antígono de Caristo hacia el año 240 a.C. Este griego creía que el cambio de color se producía para confundirse con el entorno. Sin embargo, un siglo antes, Aristóteles ya había escrito que el cambio de color se debía a miedo, agresividad u otros factores psicológicos.

Hacía el Renacimiento la teoría del camuflaje ya se había abandonado casi por completo. Pero pronto resucitó, y parece que lo único que conoce la mayor parte de la población sobre los camaleones, es francamente incorrecto.

El camaleón común tiene el nombre científico de Chamaleo chamaleon. El más grande mide hasta 60 cm, y se llama Chalumna parsonni; por contra, el más diminuto es el Brookesia minima, de tan solo 2.5 cm de longitud.

Finalmente, puede que lo hayas oído alguna vez: Los ojos de los camaleones se pueden mover independientemente en distintas direcciones.

¿Sabías además que los camaleones están más sordos que una piedra? No tienen oídos...


Para saber un poco más: http://es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

¿Qué beben los delfines?

martes, 25 de septiembre de 2007

Los delfines beben...

Nada.


Los delfines, como las ballenas u otros mamíferos en desiertos, no tienen acceso agua dulce potable, y no precisan beber agua.

Pero sí necesitan hidratarse, y lo consiguen a través de los peces de los que se alimentan.

Otra curiosidad, es que los delfines para dormir "desconectan" un hemisferio del cerebro, y el ojo de la otra mitad... Así permanecen alerta y suben a la superficie para respirar de cuando en cuando. A las dos horas cambian el hemisferio y el ojo, y otra cabezadita con la otra mitad...

¿Llevan los camellos agua en las jorobas?

jueves, 20 de septiembre de 2007

No, agua no.

La creencia de que las jorobas de los camellos es uno de los grandes mitos de la cultura popular.

Los camellos acumulan en las jorobas grasa que consumen cuando no pueden alimentarse.

El consumo de esa grasa acumulada, mediante una reacción con el oxígeno del ambiente, sorprendentemente les permite producir algo más de un litro de agua por cada kilo de grasa metabolizada. La mayor parte de agua se pierde por evaporación en la joroba, y es un útil recurso de termorregulación para permanecer frescos.

Así, mientras que la mayoría de los animales no podría perder más del 4% de su peso por deshidratación, los camellos soportan pérdidas de peso de hasta el 25% gracias a este curioso mecanismo de sudoración. Además, los camellos pueden alcanzar sin problemas una temperatura sanguinea de 41ºC, algo que para otros animales supondría el colapso. De hecho, hasta que no alcanzan esa temperatura corporal no comienzan a sudar

(Pensad que si pesais 80 kg, no podrías perder más de 3.5 kg por sudoración. ¡¡Si fuerais un camello, podríais perder hasta 20 kg!!)

Cuando un camello lleva largo tiempo sin alimentarse, su joroba pierde volumen y llega a colgar por completo sobre el lomo del animal. Cuando puede comer otra vez (básicamente hierba, que le dará además el agua que necesita para sobrevivir), la joroba crece poco a poco hasta alcanzar de nuevo el máximo volumen.

¿Sabías que los camellos tienen tres pares de párpados? Desde luego, ¡no les hacen falta gafas de sol para protejerse de las tormentas de arena!

(Y por si tienes dudas, camello, o bactriano, es el dos jorobas y dromedario el de una. El primero es la especie africana y el segundo la asiática).